En la Región de Antofagasta, donde las enormes distancias entre poblados dificultan la atención médica, la telemedicina es una solución clave para garantizar la equidad territorial. Su valor estratégico quedó demostrado durante la reciente contingencia climática, cuando los cortes de ruta dejaron incomunicadas a varias zonas rurales, haciendo de la atención a distancia la única vía para responder a urgencias de salud.
Esta herramienta fue determinante para Saúl Castillo, un vecino de 47 años que se encontraba junto a su esposa, Ana González, en el sector de Punta de Plata, en Taltal. Debido a la reciente contingencia climática que azotó a la zona, los caminos quedaron bloqueados y la familia terminó completamente aislada. En medio de esta inaccesibilidad, Saúl comenzó a presentar complicaciones de salud que requerían evaluación médica. Sin la posibilidad de trasladarlo por vía terrestre ni llevar un equipo al lugar, su esposa buscó ayuda ante el temor de que su cuadro empeorara.
Frente a este escenario, se activó una red de ayuda que conectó a la concejala Valeska Mondaca de Taltal y al seremi de Economía, Pablo Pomareda, con el Hospital Regional de Antofagasta (HRA). La respuesta fue inmediata: el director (s) del HRA y especialista internista e infectólogo, Dr. Pedro Usedo, se contactó directamente vía telefónica con la familia para realizar una teleevaluación, diagnosticar la situación a distancia y entregar las indicaciones necesarias para estabilizar al paciente.
Durante los días de aislamiento, el Dr. Usedo mantuvo un seguimiento constante del estado de Saúl Castillo, monitoreando su evolución y entregando contención a la familia. La orientación oportuna permitió controlar los síntomas de manera efectiva, evitando que el caso derivara en una mayor gravedad. Una vez reabiertas las rutas, el centro hospitalario coordinó la recepción presencial del paciente para completar su revisión médica.
Este caso refleja el potencial de las soluciones digitales para superar las barreras geográficas en la zona norte del país. Tanto las autoridades locales como el equipo médico coincidieron en que la tecnología y la colaboración institucional son fundamentales para acortar distancias, garantizando que ninguna familia quede desprotegida durante emergencias climáticas u otras contingencias territoriales.